sábado, 29 de marzo de 2014
Deshumanizados
La gente busca siempre ese otro ser compatible, con el que compartir, compartir... ¿El que? Miserias y penas... Porque no es más que eso.
Cuando a alguien le sobran motivos para ser feliz no requiere tanto de esa compañía como cuando está triste, solo o decepcionado.
Siempre en busca de la crítica positiva, del reconocimiento, nadie es feliz sólo con lo que tiene, siempre se requiere algo más.
Luego existen personas capaces de torturarte con una simple indiferencia. De poco sirven las palabras si se hiere más con la actitud.
De igual forma hay un grupo de seres que necesitan, bajo cualquier pretexto, ser el centro de todas las miradas. Narcisistas que se alimentan de su propio carisma.
También uno puede encontrarse con alguien adicto al dolor, a la soledad... Cuantas personalidades para un solo cuerpo...
Nunca pude imaginar que dentro de un ser pudiera existir tanta maldad. Capaz de arrancar un corazón de cuajo sin temblar. La conciencia es sólo un acto de fe, los hay quien la tienen, la mayoría no.
El morbo ante el dolor ajeno puede con nuestro instinto más coherente y sin poder evitarlo, de alguna forma, hasta disfrutamos con ello.
Cuanto sadismo en un mundo "incivilizado".
No es de extrañar que mujeres sean capaces de dar vida y arrebatarla de igual modo que los hombres no tiemblan ni dudan a la hora de destruirse.
Así es mi raza, tan egocéntrica e incapaz de empatizar. Así es mi naturaleza. Autodestructiva por naturaleza.
Caballero sin corcel. Parte 1
Erase que se era, que se era fue... Un tímido caballero que perdió su corcel. Deambulaba por las sendas sin pararse a conocer, los pequeños detalles del mundo que quedaban a sus pies.
Arduos y tenebrosos caminos tuvo que atravesar, pero la valentía de su alma no lo dejaba parar. Lo que pasaba por su mente sólo él conocerá. Pues nunca fue expresivo ni se dejaba notar.
En uno de esos viajes a una damisela conoció y los misterios que aguardaba poco a poco los desveló. La triste mirada de ella le hizo reflexionar. La vida es demasiado corta para pararse a llorar.
Despacio le tomo de la mano y la invitó a disfrutar. La risa debe ser tu droga para salir de la realidad, la misma que te abruma y no te deja respirar...
Una aventura comienza, sin saber lo que traerá... Pero muchas risas seguro, eso se puede asegurar...
viernes, 28 de marzo de 2014
Reflexiones
Las realidades son tan subjetivas como crueles. ¿Quién puede afirmar conocerse? Si alguien presente puede, solo diga yo y me explique.
Mi incoherencia no me deja pensar. Estoy en un laberinto. Lo conozco de sobra, sé donde hallar la salida. Pero mal parece que prefiero seguir perdida.
Es una forma, quizás, de fijarme en detalles nunca antes apreciados. Por fuera parezco una roca, por dentro soy un lago.
Algunas veces pienso en mis limites, son pocos o son demasiados... No importa. Nunca llego a ellos. Cuando alguien me mira, no me ve, solo reconoce la figura de un fuerte y valiente león. Los que se aventuran a verme, encuentran un pequeño gato, añorando cariño y protección.
La vida es demasiado complicada para vivirla en modo leyenda y demasiado aburrida para optar por el modo fácil.
Alguien me dijo una vez que las respuestas las podré encontrar en el fondo de mi alma... ¿Pero... Y si la realidad es que no encuentro alma alguna cuando miro dentro de mi?
domingo, 1 de diciembre de 2013
Tierra y Luna
Enamorada de la Luna, pero aferrada a la tierra. Así me siento. No me encuentro... El sentido de la vida queda reducido a la nada, en ocasiones, cuando el frío golpea mi puerta.
No saber lo que uno desea, no identificar las necesidades, no leer las esperanzas, no superar los obstáculos o simplemente no llegar a la meta, son simples rompecabezas en el día a día....
Cuantos sueños truncados por el miedo a fracasar... Cuantos planes inacabados por el miedo a triunfar...
El secreto de mi soledad es mi simple miedo... Soy una experta cagandola. Lo hago mejor que nadie. En algo tenía que ser buena, supongo...
Hay una pieza de mi puzzle que perdí en el '95. Que duro es pensar que ya no podré ver la obra de mi vida plasmada en un papel... De pequeña soñaba con ser bióloga marina. Bendita pasión por los animales, pero nunca fue suficiente. Más tarde pensé en veterinaria... Pero para qué esforzarme si ya no estás aquí para verme... Ahora añoro ser peluquera... Dejar bellas a esas mujeres que disfrutan viéndose guapas, mientras yo, sigo sin peinarme por las mañanas.
Otro sueño truncado...
Llego a la frontera de los 30... Y aún no he florecido... Sigo inmersa en una utopía que sé de sobra que no llegará... Rechazando a quien me ama y abrazando a quien me quiere.
Jamás fui lo suficiente para éste mundo podrido. Nunca logré brillar hasta el punto de deslumbrar a alguien... Aún me pregunto hoy... Si yo muriera mañana, quién a parte de mi madre y mis perros me lloraría cada amanecer...
Me siento tan vacía, tengo tantos hobbies que ya no me llenan... Que no es fácil respirar sin clavarme las espinas...
Nunca has sido consciente de cuanta falta me hacías, me haces y me harás... El vacío que has dejado no lo lleno con nada... Con nadie...
Soy un cardo borriquero... Cada año nazco pero nunca florezco...
Flores Espinadas.
Las escaleras. Suben o bajan... No importa... La vida es una constante pendiente. Luchando siempre contra corriente cuando no eres lo que todos desearon... Llega un momento en la vida en la que te debes plantear que es lo que quieres, quién eres y el porqué. No es sencillo... Algunas personas, con más años que arrugas, aún no saben distinguir entre las cuestiones y se aturden con sus pensamientos.
A mi me ha tocado ser mujer. Es un duro peso el que llevo encima... Siempre pendiente de estar a la altura. De cumplir expectativas. Pagamos como un doble impuesto moral... Debemos lograr ser buenas "mujeres" y a la vez no serlo.
Parece que da miedo saber que una, en éste caso, "hembra", pueda ser más fuerte que un "macho". Consideradas el sexo débil, quizás por nuestras delicadas facciones, lo "normal", es aprender a vivir a la sombra de un varonil muchacho que nos proteja de todo lo que nos rodea.
La sociedad no puede admitir un cambio, pero la verdad, es que sin nosotras, ellos no podrían seguir caminando, al igual que nosotras, sin ellos, no podríamos seguir evolucionando.
Es duro ser mujer hoy, pero miedo me da pensar como será para las que vendrán después...
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